lunes, 17 de agosto de 2009

dormía la siesta sin percatarme de que me hacía un pete mientras hervía el arroz con leche.
derrepente sentí que algo bueno pasaba y era la música que sonaba furiosa pero cremosa dentro de mi mansión mediterránea.
rara vez me siento tan penosamente feliz
¿será que el mundo maníaco en el que vivo me da una oportunidad infinita?
¿será que no le veo sentido a la vida para ser feliz?
¿y cómo entonces soy feliz sin sentido del sentido?
con sentido del olfato
con sentido del tacto
con sentido del gusto
con sentido del oído
con sentido de la vista
con sentido del amor
y con sentido del olvidonde se fué?
.
me empelota que no me empelotes
pero de todos modos siento verguenza
por lo poco denso de mi vello púbico
que permite entrever piel pálida entre tronco y tronco de pelo
.
vamos a gestionar algunos cambios volátiles para ver si la leche deja de ser blanca y las lágrimas amarillas como las nubes chupando celeste
otra vez caído del catre
caído de la vida
caído de la música
de las profundidades de la tierra y del delirio constante de caer en curva con vértigo y náusea de neonato enfrentando a la mar atormentada.
.
caminata compulsiva no me veo llegar ni saliendo me he visto en realidad desde esta blancura incontrolable que me da la soledad excenta de pájaros y tan llena de noche clara como la luz que encendí para ver mientras escribo lo que no sé para donde va como mi vida y el qué más da.
.
gracias por no molestar.

otra vez

cayendome del catre